Wilfredo Caballero se abrió sobre una de las etapas más difíciles de su vida: el diagnóstico de cáncer de retina de su hija Guillermina, que tenía solo cuatro años en 2005. Luego de ser transferido de Boca Juniors al Elche de España, el ex arquero tuvo que frenar su carrera durante seis meses para acompañarla en su tratamiento en Buenos Aires.

Hoy, como asistente técnico del Chelsea, enfatiza lo fundamental que fue la unión familiar y el apoyo del club en esos tres años y medio. Caballero comentó que lidiar con las presiones del fútbol y los desafíos personales requirió un gran esfuerzo mental, algo que lo fortaleció como persona.

Recuerda también su paso por la selección argentina en el Mundial de Rusia 2018, donde a pesar de un error que generó críticas, aprendió a convivir con la presión y los tropiezos. Y refleja sobre su carrera, recordando el alto nivel del Pato Abbondanzieri en Boca, y cómo eso lo llevó a buscar oportunidades en otros lados.

Además, compartió una anécdota con Marcelo Bielsa en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde aprendió a valorar las explicaciones de los entrenadores, incluso en los momentos difíciles. 💪⚽

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